1. Descripción
La vitamina D participa en el metabolismo del calcio y fósforo y en la salud ósea. Puede obtenerse de alimentos, suplementos y síntesis cutánea. D2 y D3 elevan sus concentraciones; D3 suele mantenerlas mejor. No se aconseja exposición solar sin protección para corregir un déficit.
2. Beneficios potenciales y usos tradicionales
Prevenir o tratar un déficit ayuda a evitar raquitismo y osteomalacia. Esto no demuestra que suplementar a toda persona prevenga fracturas, caídas, infecciones o depresión.
3. Evidencia científica
En VITAL, 2.000 UI diarias no redujeron fracturas en adultos generalmente sanos. No debe extrapolarse este resultado al tratamiento de un déficit.
La Endocrine Society (2024) desaconseja pruebas rutinarias de 25(OH)D y suplementación por encima de las ingestas de referencia en adultos sanos menores de 75 años. Contempla suplementación en grupos concretos, entre ellos mayores de 75 años y embarazo. Estas recomendaciones preventivas no sustituyen el manejo de enfermedades o déficits diagnosticados.
4. Presentaciones disponibles
Gotas, cápsulas y comprimidos con D2 o D3. Revisar concentración: gotas, microgramos y UI no son intercambiables. Calcifediol y calcitriol son preparados distintos y requieren su propia indicación.
5. Dosificación orientativa
Como referencia nutricional estadounidense, 600 UI (15 microgramos) diarios hasta los 70 años y 800 UI (20 microgramos) después, sumando alimentos y suplementos. No son dosis obligatorias de suplemento.
El límite superior habitual en adultos es 4.000 UI (100 microgramos) diarios; no es una dosis objetivo. El tratamiento del déficit se individualiza. Evitar pautas de carga o megadosis sin indicación.
6. Para qué se utiliza actualmente
Se utiliza ante déficit y en situaciones clínicas específicas. La edad, dieta, riesgo y tratamientos determinan la necesidad. No debe promocionarse como un refuerzo inmunitario universal.
7. Efectos secundarios
El exceso puede causar hipercalcemia y daño renal. Especial precaución en enfermedad renal, hipercalcemia o trastornos del metabolismo del calcio. Considerar la cantidad acumulada de todos los productos.
8. Interacciones específicas
Revisar con el profesional la combinación con diuréticos tiazídicos, digoxina u otros tratamientos relevantes. Algunos fármacos modifican su absorción o metabolismo. No ajustar medicación por cuenta propia.
9. Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Hay que añadir calcio? No automáticamente: valorar la ingesta total y la indicación.
¿Hay que añadir K2? No existe una recomendación universal.
¿Todo adulto necesita una analítica? No se recomienda cribado rutinario en adultos sanos sin indicación.
10. Conclusión
Es esencial para la nutrición y tiene utilidad clara en déficit e indicaciones concretas. Ese papel no justifica suplementación general a dosis altas ni promesas de prevención de enfermedades.
11. Fuentes consultadas y evidencias científicas
Revisión editorial: 28 de octubre de 2026.